Según el informe de estabilidad financiera de 2018 del Banco de la República, por cada $100 pesos que reciben los colombianos, $17,4 son destinados a pagar sus deudas; una cifra que tiende a aumentar y en la que no se consideran aspectos como las tasas de estos créditos, que en no pocas ocasiones alcanzan niveles de usura con la propagación de sistemas crediticios ilegales como el gota a gota o el paga diario que han llevado a muchas personas a límites emocionales y a ser víctimas de amenazas y  lesiones.

Pagar las deudas es posible, recuperar la tranquilidad también lo es. Se requieren mucha disciplina y determinación para lograrlo, pero tenga la seguridad que una vez saldadas sus deudas, usted podrá empezar a trabajar en hacer realidad sus sueños, que es para lo que realmente sirve el dinero. Acá le proponemos seis pasos para alcanzar esta meta:

 
  1. Elimine gastos innecesarios. Haga un listado de cada uno de sus gastos, sin dejar por fuera aquellos que parecen insignificantes como el café que compra a diario, pequeños gustos, parqueaderos, etc. Formúlese la siguiente pregunta: “¿pasa algo grave si no lo compro? Por ejemplo, ¿pasa algo grave si no compra ropa? No, tengo suficiente y hasta sin usar en el closet. Entonces este es un gasto emocional. 
    En cambio, ¿pasa algo grave si no paga los servicios? Sí, me los pueden cortar, tendría que pagar reconexión y otras muchas consecuencias. Elabore de esta manera su presupuesto, únicamente con los gastos que generarían problemas si no los ejecuta.
  2. Racionalice los gastos necesarios. Analice cada uno de los gastos necesarios y busque la manera de disminuirlos. Un ejemplo: el mercado. Es evidente que necesita mercar para su vida cotidiana, pero ¿cómo lo está haciendo? ¿Con lista o sin lista y con hambre? Busque opciones para reducir el costo como los días de rebajas u otras alternativas. 
    Racionalice el consumo de servicios públicos cerrando la llave cuando no use el agua o apague luces encendidas innecesariamente. Revise su televisión por cable: seguramente no está usando los más de 200 canales que adquirió en su paquete. Llame y solicite rebaja al operador. Probablemente le van a ofrecer mejores ofertas que el servicio que tiene actualmente y por menos precio. Cada caso es particular, pero con seguridad encontrará opciones para racionalizar sus gastos.
  3. Reorganice sus deudas. Comuníquese con sus bancos, pida opciones de refinanciación con menores tasas de interés y aumente los plazos de pago buscando tener una cuota mensual más baja que le genere una liberación del flujo de caja que le permita atender ciertas emergencias. Cuando sus cuotas de crédito son muy altas, usted se encuentra ahogado financieramente; si ocurre un imprevisto, usted no tendrá dinero para atenderlo y se verá obligado a recurrir a una nueva deuda para poder cubrir su flujo de caja. En cambio, si baja la cuota de sus créditos, podrá tener un colchón que le permitirá atender emergencias. Tenga cuidado, destine la tarjeta de crédito sólo para emergencias. Una emergencia no es propiamente atropellar un par de zapatos en el centro comercial.
  4. Genere otros ingresos.  Para pensar cómo generar nuevos ingresos, le invitamos a formularse las siguientes preguntas: ¿para qué es bueno? ¿Qué sabe hacer bien? Eso para lo que es bueno o sabe hacer bien, ¿le gusta tanto que estaría dispuesto a hacerlo sin que le pagaran? ¿A quién puede ayudar con eso que le gusta hacer, qué hace bien y que estaría dispuesto a hacer sin que le pagaran? 
    Cuando usted encuentra algo así, tiene la posibilidad de empezar a hacer algo que, en principio, puede no generarle ingresos mientras lo conocen. Pero seguramente más adelante la gente estará dispuesta a pagarle por eso.
  5. Nuevos ingresos no son nuevos gastos. Haga una cuenta simple: sume lo que se está ahorrando al reducir gastos emocionales, la racionalización de los gastos necesarios, la liberación  de flujo de caja con la reorganización de sus deudas, más los nuevos ingresos, y emplee ese dinero en hacer abonos a capital que le permitan pagar más rápido sus deudas. 
  6. Método bola de nieve. Probablemente no todas las deudas las pueda refinanciar en un banco; tendrá algunas con amigos, parientes, almacenes, etc. Haga entonces un listado de sus deudas organizándolas según el tamaño de cada una. La primera deuda que ponga en esa lista será la más pequeña. Oriente todo el excedente de flujo de caja obtenido a partir de implementar los cinco pasos anteriores a pagar inicialmente la deuda más pequeña.
    Esto permitirá que en muy poco tiempo usted salga de ella y libere más dinero, generando un excedente mayor, adicionalmente tendrá positivos efectos psicológicos, pues su cerebro entenderá que usted ha obtenido una victoria temprana y se motivará a pagar la siguiente deuda. Siga de esta manera con la segunda deuda más pequeña, y así sucesivamente. 

De esta manera, verá cómo en poco tiempo sus deudas estarán saldadas y podrá empezar a ahorrar para construir sus sueños, un tema del que reflexionaremos en otra ocasión.

Fuente: FP