Adicionalmente le damos a muchas personas toda nuestra atención y tiempo que, hablando de productividad, es prácticamente lo más importante y muchas veces no solo no sabemos escoger a estas personas, sino que lo hacemos gratis con todas las necesidades y emergencias que tenemos. 

Al final de nuestros días nos damos cuenta de lo sucedido; cada día pasó llevándose toda nuestra vitalidad, tiempo, energía y productividad, generando frustración, ansiedad, miedos, etc. Tenemos que tener la posibilidad de volver a tomar el control de nuestra vida. A pesar de que las cosas no siempre están o salen de la mejor manera ¿cuántas veces has tratado de corregir el rumbo de ese árbol que salió torcido? 

O simplemente ya nos estamos rindiendo y esperando que todo se acomode solo. La realidad es que eso no sucederá, ya que está en nosotros mismos no conformarnos con nuestros resultados y seguir buscando una mejoría. Nunca es tarde. Tenemos toda la vida para corregir, las veces que necesitemos, las cosas que de verdad queramos hacer.

Con estos 3 consejos que les dejaré aquí, podrán empezar a aprender el arte de priorizar:

Consejo #1: Deja de priorizar lo fácil

Ser productivo no necesariamente es empezar a hacer un To Do List que sea fácil, tareas sin fondo ni trascendencia y que así pase el día, haciéndonos creer que fuimos sumamente diligentes y productivos, pero que lastimosamente pasamos es mucho más ocupados y preocupados que otra cosa. 

Vivimos enfrascados en una mentira, en donde hacer lo más fácil y sacarlo de nuestra lista es sinónimo de placer, pero que en realidad el efecto productivo fue cero. Si no hay significado en la tarea no hay buena priorización. Debemos estructurar el progreso y el avance significativo. Una de las características más importantes es dejar de complacer a los demás.

Consejo #2: Deja de priorizar emergencias falsas

No tienes que hacer todo de manera inmediata y responderle a la gente a la hora que ellos quieran. Deja de pensar en los demás. Al hacer mucho y recibir muchos pedidos y demandas para complacer a otro, te impide ser productivo por temas como el tiempo y la energía. 

Tenemos claro que ayudar a otra persona, nos hace sentir útiles e importantes, pero si nos dedicamos a esto, perdemos nuestro foco, le estamos dando prioridad a las tareas de los demás y no a las cosas que van a hacer que la aguja de verdad se mueva y que los resultados, en donde evidentemente va a estar el económico, sean cada vez mejor.

Empezar siempre va a ser incómodo, acostumbrarse a una nueva línea de trabajo puede ser hasta fatigante, pero eso no quiere decir que no se debe hacer. Una de las cosas o de las características más importantes es darte el lugar a ti mismo y dar el primer lugar a las cosas que ya has priorizado, tan sencillo como decir “No puedo”. Aprende que no le debes nada a nadie. No priorices cosas por otro, más bien prioriza tus metas reales, tiempos reales, obligaciones reales y responsabilidades reales. 

Consejo #3: Empieza a priorizar libertad

Tienes que saber que debes tener espacios de libertad, donde puedes hacer las actividades que te gustan, que te revitalizan. Momentos en los que puedes sacar 20 minutos para hacer lo que tú quieras, es bueno que en este tiempo exista un crecimiento personal cómo leer, buscar inspiración caminando y con un café, pensar en tus planes a futuro, preparar tu propia comida saludable, ir a hacer ejercicio, etc. Entiende que solo tú eres el arquitecto y el ingeniero de tu vida, hazla mágica.

*Experto en productividad y asesoría en finanzas personales

Fuente: FP